A veces un toque de distinción alegra un plato. Y a veces, la alegría de ese plato genera una conversación, algunas ocurrencias, o simplemente se busca romper la monotonía del menú cotidiano: los lunes lentejas, los martes macarrones, los miércoles…
Tan fácil como pochar la cebolla en juliana y saltear las setas con un ajo laminado y unos taquitos de jamón. Se vuelca en el centro de una oblea de pasta brick, se cierra como una cestita y se ata con una tira de un puerro cocido.
Gratinar de
En este caso la cesta ha dotado de elegancia a la ordinariez de las albóndigas (que no dejan de ser pelotillas en salsa), y de cortesía al dorado común de las patatas panaderas (que tampoco dejan de ser el tubérculo que llegó de las Américas), pero imaginad este adorno exquisito con un pescado al horno, o en salsa, Ingredientes para dos:
Receta de P. Recuero
No hay comentarios:
Publicar un comentario