¿En qué manos estamos?
Como en aquel año en el que se legalizó el PCE, aprovechando la Semana Santa, en la que gran parte de la población está de un lado para otro y no se entera de nada o se entera de poco (por cierto, también lo hacían los dirigentes del anterior régimen), nuestro presidente nos ha comunicado su remodelación de gobierno.
Con la que está cayendo, en vez de buscar soluciones para sacarnos de esta crisis y acabar con problemas gravísimos como el paro, se le ocurre presentarnos un gobierno totalmente político para rodearse de su grupo personal de amigos o para agradecer servicios prestados.
No niega que Trinidad Jiménez y José Blanco (que rememoró a Indalecio Prieto en su toma de posesión, ¿Imaginan ustedes que algún ministro rememorara a Jose Antonio Primo de Rivera ensu toma de posesión?) son de su guardia pretoriana.
Parece bastante claro que la designación de Chaves es «una patada hacia arriba», para sacarle a tiempo de una comunidad que va por el 27% de paro; aunque su partido siga gobernando Andalucía, porque también parece imposible que pueda haber una alternancia con lo que hay enfrente.
Para remate, los restantes dos nuevos ministros parecen destinados a agreceder la victoria de las elecciones: el hermano de Gabilondo (sí, sí, el del Grupo Prisa) y la que dirigía y administraba, hasta ahora, a todos aquellos miembros del espectáculo, canción y cine, que tanto ayudaron a esa victoria (sólo le ha faltado nombrar al presidente de la SGAE, Teddy Bautista).
Si de verdad hubiese voluntad de solucionar los problemas de todos los españoles, ¿No sería más lógico haber buscado entre las personas de más solvencia intelectual del pais?. Seguro que hay muchos técnicos, economistas, gestores y catedráticos que lo harían infinitamente mejor. ¡Allá él!
No obstante, aunque haya comenzado por el gobierno central por una cuestión de actualidad, este editorial va dirigido a la mayor parte de la clase dirigente con la que nos ha tocado vivir.
Sin ir mucho más lejos, piensen si la oposición política que tenemos son mejores que los que están gobernando. Por favor, si se lo están poniendo a güevo y sólo se dedican a taparse las vergüenzas unos a otros.
Ahora bien, no sólo en la política tenemos que sufrirlos. En cualquier orden de la vida hay dirigentes absolutamente ineptos e incapaces, que llegan a sus puestos trepando (no siempre las urnas tienen la razón).
A modo de ejemplo, acuérdense de los dirigentes de la Caja Castila La Mancha, de los dirigentes deportivos como Ramón Calderón, expresidente del Real Madrid, que se pasó los años que ha estado al frente de este club mintiendo a todos los socios que le ¿pusieron? en su cargo. Así, podríamos continuar con la cultura, la justicia, la empresa, la banca, ... ¡Pandilla de incompetentes!.
Ah, se me olvidaba lo mejor. Evo Morales se ha puesto en huelga de hambre por que el Senado de su pais no le da la razón en no se que Ley que le permitiría seguir más tiempo en el poder. ¿Se imaginan a cualquier político español en huelga de hambre porque no obtiene mayoría suficiente en el Congreso para conseguir algo?. Sería de risa. ¿A qué es verdad que no siempre las urnas tienen la razón?.
Venga, ánimo a Emilio y ¡Café para todos!
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